Dios Personal

jueves, marzo 10, 2005

Cambiemos jefaturas

Este será un ejemplo de la clase trabajadora, sujeta a cualquier tipo de degradación en su necesidad de conseguir un trabajo decente y estable. No voy a alargarme en este tema, ya que todos sabemos (o suponemos) la angustia que tienen que pasar aquellos que no gozan de la suerte de tener un empleo.

Mi amiga María Pérez (nombre ficticio), se come los diarios de la ciudad, leyendo en especial la sección clasificados en búsqueda de empleo. Me comentó que desde hace muchas semanas atrás, le viene llamando la atención un anuncio clasificado de La Casa del Hombre Doliente, siempre solicitando el cargo de “Asistente de Gerencia”. Ella, en una reunión de su religión mormona, se encontró con una conocida, el cual por esas cosas de la vida le comentó que hace dos días había ingresado a laborar en dicha institución. Y en vista de que tenía conocimiento que María no tenía trabajo, la animó para que aplique en el cargo del anuncio.

Dado que a María, se le hacia mala espina que casi todas las semanas aparezca el mismo anuncio y por la insistencia de su compañera de culto. Asistió como dicen por ahí, curiosamente “para probar suerte”.

Y así fue. Envió su currículo, recibió la llamada para la entrevista, y confirmó su asistencia. A partir de este momento se acabó toda la normalidad. Llegó muy puntual como siempre, para causar buena impresión y demostrar responsabilidad a la hora pactada: 12h00. No importó que la dirección sea casi a afueras de la ciudad y que sin plata para tomar un taxi, se las arregle llegando a tiempo en un bus. Notó un ambiente muy tenso en la oficina, gente caminando apresuradamente de un lado al otro. Gestos, guiños y movimientos enmudecidos entre las secretarias. “Bueno, eso ocurre en ciertas empresas” –pensó-

Luego de varios minutos de esperar, se estaba desesperando… la atendieron para tomarle una prueba una hora después. Como ella es la interesada (y necesitada) dejó pasar…
Luego, la persona encargada de recibir las evaluaciones de la prueba y entrevistarla la atendería. Pero una de sus subordinadas esperaba con los resultados afuera de la oficina de ella, muy nerviosa y sin tocar la puerta de la presidencia, como todo mortal podría hacerlo. Esperó hasta que por la ventana de cristal la jefa se dignara a observarla afuera para que la atienda. “Pero toque la puerta!!” –dijo María-. Y la muchacha, asustada, tan sólo hizo un movimiento de negación con la cabeza.

La atendieron luego de una hora después que la Presidenta de la Fundación, y jefa de todos: Margarita Arosemena, concediera la entrevista. Como es lo típico en todas las entrevistas, preguntas sobre empleos anteriores, motivos de entrada, salida, asuntos personales, etc. Hizo énfasis en el negocio extra que tenía la entrevistada (Yanbal), prohibiéndole de antemano que ni se le ocurra vender sus “cositas” en la institución. Así mismo como el uso de pantalones apretados ni jeans. Que en su lugar, si ella lo deseaba, un uniforme de enfermera se le podía proveer. Además lo que a la señora en mención le llamó la atención fue la religión de María, la cual de forma inquisidora preguntó de que se trataba. Creo que mi amiga le habrá calculado más de media hora en “atacar” a determinada religión, defender el catolicismo, y hablarle de Dios y de la creación del mundo. Además de prohibirle también que no hable de su religión con sus compañeras. Salió más de las 16h00 de la compañía.

María fue contratada, eso sin antes mencionar que sus labores las debe empezar un sábado y un domingo (al mes), y que empezaría la jornada en esos días. La entrada tu no la marcas, te la marca una vieja chuchumeca que se encarga de la Contabilidad, y que, confiada en que lo va a hacer, te das cuenta que no cuando recibes el llamado de atención porque ella lo marcó cuando le dio la gana. Cierto!, tienes que dejarle a ella tu cartera porque no puedes entrar con nada. Sólo ingresas con la ropa que traes. Terrorífico ¿no?

El personal actúa muy estresadamente. Parece una cárcel, todos caminando asustados unos entre otros, el promedio de antiguedad que tienen no pasaba de los 2 meses, a excepción de la vieja chuchumeca. A Margarita tienes que hacerle de todo, además de lidiar con su mal carácter, aguantar los gritos de ella a ti y a las demás empleadas, tienes de estar atrás de ella vía celular, tienes que acomodarle una agenda de la cual ella dice no tener tiempo para nada, tienes que consultar el menú del día del restaurant vegetariano, llamarla para saber que desea y luego hacer que la comida la lleve el chofer de ella a su casa, luego llevar un cassette que graba todas las semanas para un conocido canal local, llamar a sutano, mengano, en fin, al perro y al gato para acomodarle su vida personal. Todo eso sin la ayuda de nadie, debes suponértelo o imaginártelo, ya que nadie está dispuesto a explicarte o ayudarte, peor aún, la compañera de culto, la cual apenas llevaba una semana y aun no estaba empapada de todo. El domingo por consiguiente: llamadas al celular a cualquier hora de la mañana apresurando a que el almuerzo light esté listo, que la ropa sea lavada y que el perro haya llegado al veterinario. ¿ese es trabajo para una asistente de una empresa?

Llegó el lunes, decidida a no regresar más a ese trabajo, además de el paro de transportistas y recibiendo la obvia llamada matinal. Y nuevamente buscando en los periódicos otro trabajo más digno se encontró con un correo de voz, alto y desesperado:

-“Señorita Pérez, se le solicita su presencia ahora mismo!! usted cree que yo dispongo del tiempo suficiente para esperar a que regrese!!”.
-“No lo se, tal vez si. Pero yo no” –pensó- y siguió leyendo.

Me atreví luego a pensar… cómo es posible que personas como aquella, lideren una fundación de ayuda a personas enfermas? Si es posible que exista una falta de paciencia, comunicación y cordialidad hacia tus mismos empleados, imagínense como se han de tratar a aquellos, lo que viven para ellos: los enfermos. Imagínense el trato… Así como la cabeza de la institución, la cual se da aires de grandeza, no considera la humildad entre los principales preceptos de su vida. Cómo se maneja la cultura organizacional en la empresa?? Qué más se puede esperar de aquella persona?

-"y bueno, hubo algo extraño al final de la entrevista, amiga C@bezot@s, algo que me dejó extrañada… "
- “¿qué María?"
- "al final de la entrevista me dijo: 'tenga cuidado con lo que se rumora aquí, le recomiendo que saque su propio criterio, usted sabe… como aquí somos todas mujeres'

|